no comments

Dolor en el talón

El dolor en el talón es uno de los más molestos que se pueden experimentar. Esta sensación puede estar provocada por diversas causas y dolencias. En el presente artículo analizaremos las más habituales y propondremos una serie de soluciones prácticas para evitar que el problema se convierta en crónico.

Entre las causas que provocan el dolor en el talón podríamos destacar las siguientes:

– Los espolones, un crecimiento excesivo del hueso bajo el talón, pueden ser visibles o internos. En esta última circunstancia pueden provocar el síndrome del espolón que provoca intensos dolores que pueden llegar a impedir que una persona camine correctamente. El crecimiento de este hueso proviene de la práctica deportiva sin el calzado adecuado, de un desequilibrio en la alineación del cuerpo o de tener sobrepeso.

– La fascitis plantar es otra de las causas que puede aumentar la intensidad del dolor.  Esta inflamación del ligamento que va del talón a la parte superior del pie es muy dolorosa. Es la consecuencia de la práctica deportiva recurrente sin el calzado correcto. Esta inflamación puede provocar la aparición de un espolón. El reposo calma el dolor durante un tiempo, pero necesita otro tipo de soluciones para ser erradicado de forma efectiva.

– La pronación. El puente del pie muy marcado puede provocar también esta circunstancia dolorosa. Las personas con este tipo de pie pisan con el talón y reparten el peso hacia la parte superior provocando el daño. La tendinitis de Aquiles es una inflamación del tendón que pasa por el talón provocada por saltar de forma continuada durante la práctica deportiva. También es uno de los síntomas de enfermedades como la artritis reumatoide o la gota.

– La opresión del nervio que pasa bajo el talón puede provocar dolor. Un esguince o una vena con varices en la zona del talón puede provocar esta circunstancia. La presión continua de la zona, heridas, callos o deformidades provocan también este síntoma que, como habrás comprobado, puede estar motivado por diversos motivos.

Cómo solucionar el dolor en el talón

En lo que respecta a las posibles soluciones de estos problemas hay dos vías de solución: en el caso de espolones, pronación o deformidad es necesario visitar a un médico que pueda diagnosticar qué sucede y qué tipo de cirugía, o medida ortopédica, sería la mejor para dejar atrás el síntoma que venimos describiendo. En el caso de los espolones, por poner un ejemplo, la cirugía percutánea se lleva a cabo con pequeñas punciones que permiten al paciente salir caminando del hospital sin dolor alguno.

De no tener un problema físico de gravedad, se te aconseja lo siguiente:

Podrías usar muletas para reducir el peso que reciben los talones durante un tiempo prudencial. Esta medida podría llegar a reducir la inflamación del tendón y permitir tu recuperación. El reposo, durante una semana como mínimo, es muy útil para recuperar la zona de un posible esguince o pequeña rotura. La aplicación de hielo dos veces al día durante un cuarto de hora es uno de los remedios antiinflamatorios más útiles para calmar el dolor.

La toma de ibuprofeno o de algún antiinflamatorio oral, siempre que esté recetada por el médico, es una práctica solución para mejorar la circulación sanguínea en el pie y conseguir que el talón vuelva  a funcionar correctamente. Una de las soluciones más efectivas es usar un zapato apropiado y amplio. En el mercado existen refuerzos de fieltro o de gel que favorecen que tu talón no pise directamente sobre la plantilla. Así, el peso de tu cuerpo recaerá sobre este adminículo y será más sencillo el poder recuperarte del problema que padezcas.

El uso de tobilleras o férulas para dormir puede forzar al pie a que tenga una posición correcta conviertiéndose en una solución idónea para el dolor. El estiramiento previo antes de la práctica deportiva, el hacer ejercicios que fortalezcan los músculos de las pantorrillas o los gemelos o adquirir zapatos más amplios son otras medidas a tener en cuenta para evitar, en lo sucesivo, este tipo de dolor.

El dolor en el talón no es solo un molesto síntoma. En un gran número de ocasiones, es la suma de una serie de circunstancias que confluyen en este punto básico de la anatomía. Un dolor temporal con justificación puede ser considerado “normal”. El dolor recurrente sin motivo aparente debe ser siempre tratado por un especialista que te permita saber qué sucede y cómo se puede solucionar.

Lo mismo sucede a la hora de escoger la solución más apropiada. La cirugía es siempre definitiva. El uso de medicación para calmar la inflamación y, sobre todo, la pérdida de peso o el uso de un calzado más apropiado son factores coadyuvantes para conseguir el mejor resultado.

Concluimos con un consejo final: no pienses que este dolor se pasará de forma natural y acude al médico lo antes posible para evitar complicaciones médicas de inciertos resultados.

Escribir Comentario