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Granos en el Ano: ¿Qué son? ¿Son peligrosos?

Aunque en la actualidad tenemos una sociedad avanzada, tolerante y abierta, siguen existiendo una serie de temas que son considerados tabú. Uno de los conflictos más usuales suele ser poder hablar de manera abierta con familiares o amigos de cualquier aspecto relacionado con problemas de nuestra zona genital o perianal.

Aunque soportamos relativamente bien hablar de nuestra salud en general, tener que informar o explicar problemas en estas delicadas zonas suele generarnos intranquilidad, nerviosismo o vergüenza. Los granos en el ano, por ejemplo, son una de las enfermedades más comunes y que más consultas médicas y de enfermería generan en nuestro sistema de salud.

Qué son

Los granos en el ano son pequeñas lesiones cutáneas, muy variables en su origen, tamaño, forma, color y número que aparecen en la zona anal, perianal y/o genital. Debido a que son causadas por distintas patologías, su pronóstico, tratamiento y evolución también es muy variable. Pueden cursar con dolor localizado, prurito (picor), enrojecimiento, lesión de la piel, infección, fiebre o imposibilidad parcial o completa para defecar entre otros muchos síntomas.

Aunque las etiologías más comunes no son peligrosas a nivel vital, suelen generar una elevada limitación de la vida habitual por afectar a una zona que está implicada a nivel motor en casi cualquier actividad.

Una de las causas más comunes suele estar en la foliculitis seborreica. Este trastorno se produce por la inflamación e infección de multitud de pequeños folículos pilosos debido a un aumento de grasa a nivel cutáneo combinada con otros factores predisponentes. Su forma se asemeja a la de pequeños granos o puntos blancos, similares al acné juvenil.

Las causas más clásicas suelen ser debidas a la propia fragilidad cutánea unido al uso de vestimenta con poca traspiración, medicamentos tópicos corticoides, humedad constante en la zona o un exceso de la sudoración. Su tratamiento debe ser aplicación de medidas físicas calientes (compresas húmedas, por ejemplo), baños tibios de asiento (en un bidé o bañera) y, bajo prescripción médica, la toma de antibióticos. Tienen buen pronóstico y suelen remitir sin mayores complicaciones.

Otra causa muy común es el VPH o virus del papiloma humano. Enfermedad de trasmisión sexual, las lesiones más comunes que surgen son similares a pequeñas verrugas o protuberancias, de color oscilante de beige a marrón oscuro, apareciendo unidas en forma de racimo o coliflor. En ocasiones, su forma puede ser también similar a la de pequeños granos de color blanquecino. Suelen aparecer o en el ano o bien en los genitales, consiguiendo extenderse con el tiempo de una zona a la otra.

El principal aspecto diferenciador de un grano y una verruga es que el primero genera molestias o dolor mientras que el segundo no. También es común confundir este tipo de lesiones con pequeñas hemorroides. La vacuna contra este virus es el tratamiento médico preventivo más eficaz, siendo recomendable tanto en hombres (que suelen sufrir la infección sin síntomas) como en mujeres.

Existen además una serie de remedios naturales como la aplicación de pastas naturales hechas de piña o ajo que, si bien han demostrado cierta mejora de los síntomas, no tienen una prueba demostrativa científica evidente.

Otro motivo suele ser la infección por moluscos. Con un elevado nivel de contagio, las lesiones no suelen ser blancas sino color beige claro y presentando forma de volcán (elevaciones con pequeñas depresiones centrales). En principio, no necesitan de un tratamiento médico ya que nuestro sistema inmunológico suele ser capaz de eliminarla con el tiempo y se recomienda un completo periodo de abstinencia sexual para evitar reinfecciones propias o trasmisiones a terceras personas.

Una de las causas más graves y potencialmente peligrosas son las fístulas anales. Son infecciones de una o varias de las glándulas que se encuentran en el borde del ano y que son responsables de la lubricación de las heces en su expulsión. Forman un absceso que llega desde la parte interna hasta el exterior. En este caso, solo se presentan una o dos elevaciones cutáneas, enrojecidas, aunque de aspecto mucho mayor que en el caso de la foliculitis. Pueden ser simples (90%) o complejas (provocadas por enfermedades subyacentes como enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa). Los síntomas mas típicos serían dolor, sangrado local, fiebre, escozor, prúrito y supuración. Su tratamiento es quirúrgico y se debe combinar después con curas antisépticas, baños de asiento o antibióticos.

Aunque existen muchas más patologías responsables de los granos en el ano, estas son las más comunes. Entendiendo el estrés psicológico y la ansiedad que comportan este tipo de lesiones, la mejor recomendación que se puede hacer en estos casos suele ser la de consultar con un especialista médico o de enfermería, que son las personas más indicadas para evaluar, distinguir, diagnosticar y tratar este tipo de lesiones.

Su confidencialidad y discreción están fuera de toda duda y son los únicos que pueden eliminar de raíz un problema tan delicado.

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