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Llagas en la boca: Por qué salen y cómo curarlas

Las llagas en la boca, o aftas bucales, son un síntoma doloroso de otras dolencias que pueden revestir cierta gravedad. En este artículo repasamos las causas más comunes de las llagas en la lengua y otras partes de la boca y cómo un afta no deja de ser un indicador de urgencia para que acudas al especialista lo antes posible. Igualmente, te ofreceremos remedios varios para curarlas de forma eficiente.

¿Por qué se producen?

Estas lesiones en la mucosa oral no presentan mayor gravedad y, por lo general, son benignas. Se pueden producir por un mordisco accidental, por estrés, por insomnio, por una infección bacteriana, por problemas de reflujo o por unos malos hábitos alimenticios.

El tabaco y el alcohol provocan estas lesiones con enorme facilidad. Igualmente, la deficiencia de vitaminas y minerales o la toma continuada de medicamentos antiinflamatorios favorecen la aparición de las llagas en la boca.

Sin embargo, es muy importante aclarar los motivos de su aparición. Si no has sufrido un traumatismo o no te encuentras entre los casos arriba descritos, una prueba médica debería aclarar todas tus dudas. Si te salen a menudo debes tener presente que puedes padecer estomatitis aftosa. Esta infección puede tener origen genético e, incluso, convertirse en un problema recurrente.

La enfermedad de Behcet suele tener como primer síntoma la aparición de aftas. Lo mismo sucede cuando se producen cuadros alérgicos a un grupo de alimentos. En algunas ocasiones, esta alergia puede ser de origen alimentario o de intolerancia a alguno de los ingredientes utilizados en tu pasta dentífrica habitual. Resulta imprescindible que le hagas saber todos estos aspectos al especialista para que pueda llevar a cabo una labor de reconocimiento mucho más efectiva.

Diagnóstico

Si el afta no supera el centímetro de longitud y tiene una superficie de color blanca, no has de preocuparte. En caso contrario, debes acudir al estomatólogo para que analice las características de cada lesión.

Como indicábamos con anterioridad, dependiendo de la profundidad y de la evolución de cada afta, la misma puede convertirse en el primer síntoma de una enfermedad de mayor gravedad como el cáncer de boca.

Igualmente, el lupus- con llagas indoloras-, la enfermedad de Chrohn y la neutropenia también son susceptibles de tener las aftas como síntoma de alerta. Enfermedades de enorme gravedad como el SIDA, la sífilis o el herpes labial presentan las aftas como parte de sus síntomas.

Tratamiento – Cómo curar las llagas

Si solo tienes una llaga, evita los alimentos demasiado salados o ácidos para conseguir una mejora inmediata. El especialista puede recomendarte que tomes una serie de medicamentos que favorecen la cicatrización, pero, si lo prefieres también puedes apostar por los clásicos remedios naturales que causarán el mismo efecto.

Una cucharada de bicarbonato diluida en un vaso de agua es el ingrediente principal de un práctico colutorio. Enjuágate la boca con este preparado tras cepillarte los dientes, escupe al final del proceso. Si lo prefieres, añade agua oxigenada a un algodón y colócalo directamente sobre la herida. Te ayudará a desinfectarla y a cerrarla con mayor celeridad.

¿Es posible prevenir las llagas en la boca?

La prevención de las aftas es bastante complicada. Lógicamente, nadie sabe cuándo se va a morder o cuándo va a tomar algo demasiado salado que termine provocando este síntoma. Lo que sí parece ser definitivo es que los alimentos demasiado especiados o calientes, un exceso de grasas o un consumo elevado de alcohol favorecen la aparición de estas llagas.

Por otra parte, el tabaco genera problemas en las encías y en los labios que bien pueden provocar estas aftas. Por lo demás, resulta casi imposible prevenir su aparición aunque, en el caso de que las notes en tu boca, sería interesante que no pensaras que se curan por sí mismas. Si es así, perfecto, pero si una llaga no desaparece en unos 4 días, deberías ir al médico cuanto antes.

Tu estado mental es básico para evitar alteraciones en tu boca. La calma y la tranquilidad son las mejores compañeras de viaje para cualquier tipo de paciente. Igualmente, las alteraciones hormonales, como la menopausia, son un terreno abonado para que las aftas hagan acto de presencia.

Te aconsejamos que observes cada llaga, que veas su evolución y que no confíes en la providencia si ves que no mejora. Acudiendo a tiempo al estomatólogo lograrás evitar la aparición de enfermedades de mayor gravedad y con un diagnóstico más complicado.

El tratamiento médico será mucho más rápido si acudes en su fase incipiente. Sin embargo, la importancia de tu visita médica reside en la posibilidad de poder hacer biopsias o pruebas varias para descartar males mayores.

En un alto porcentaje de los casos, las llagas en la boca no provocan mayores problemas. Por lo tanto, solo te queda tener algo de paciencia y hacer todo lo posible para que las llagas en la lengua y en los labios solo sean algo pasajero, que no afecte demasiado a tu rutina habitual. A buen seguro, conseguirás superar tus aftas bucales con gran facilidad.

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