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Orina espumosa

La orina espumosa es un síntoma que puede causar una lógica preocupación en cualquier persona que lo experimente. A continuación, expondremos las causas de su aparición y qué tipo de tratamientos se pueden seguir para solucionar este problema de salud.

Causas más habituales

Al buscar en Internet “orina espumosa causas”, podremos encontrar miles de respuestas. Es muy importante recordar el papel del profesional a la hora de diagnosticar qué sucede exactamente. Entre las causas más habituales, encontramos las siguientes:

Rapidez o urgencia en la micción. Si no se ha podido orinar durante un largo tiempo, la orina se concentra en la vejiga progresivamente. Al salir, lo hace a mayor velocidad y puede provocar espuma.

– Proteinuria. La presencia elevada de ciertas proteínas en la orina provoca la aparición de la espuma. Si bien es habitual su expulsión cada vez que se micciona, no lo es tanto presentar niveles demasiado altos de algunas de ellas. Un análisis de orina es la mejor manera de conocer si se padece o no esta dolencia.

Infección del tracto urinario. La consecuencia directa de esta circunstancia es la alteración de la orina. En muchas ocasiones, se acompaña de ardor o escozor durante la micción.

Fístula vesicocólica. La conexión entre la vejiga y el colon puede producir que la orina sea espumosa. Este síntoma puede ser indicativo de una enfermedad de gravedad, que ha de ser tratada con urgencia.

Semen en la orina. Justo después del coito, el organismo masculino tiende a orinar para limpiar el tracto urinario de restos de semen. En algunas ocasiones (especialmente, si se sufre eyaculación retrógrada, la que se produce hacia la vejiga), puede ser un indicador de dolencias de tratamiento inmediato.

Diabetes o cálculos renales. La diabetes favorece la aparición de orina espumosa, debido a la alteración de los niveles de glucosa. Si tienes piedras en el riñón, sucede lo mismo, ya que estas obstruyen el tracto urinario y pueden provocar mayor presión en la salida de la orina.

Es muy importante recordar que solo el especialista puede dar un diagnóstico y llegar a la conclusión más oportuna sobre lo que sucede. El análisis de orina convencional y la tira reactiva, que mide los niveles de proteínas es una prueba indolora que puede ayudarnos a comenzar a recuperarnos de la enfermedad que estemos padeciendo.

Tras el diagnóstico, necesitamos conocer qué tipo de tratamientos existe para poder solucionar el problema. La proteinuria es el punto de partida del médico para conocer qué produce ese aumento de la albúmina en la orina. Tras someter al paciente a más analíticas que ayuden a descartar enfermedades más graves, se llega a un diagnóstico.

En un alto porcentaje de ocasiones, una enfermedad renal es la que provoca este síntoma que venimos comentando. El nefrólogo será el encargado de encontrar el motivo (riñón poliquístico, pielonefritis, etc.) y delimitar el tratamiento más adecuado.

Este síntoma también puede ser, desgraciadamente, el indicador de que el sistema renal ha fallado de forma irremisible. La diálisis o el transplante de riñón son las soluciones más prácticas para evitar que este tipo de dolencias afecte seriamente a su salud.

La diabetes suele provocar también orina espumosa. Una vez tipificada, el tratamiento es el habitual para paliar los síntomas y equilibrar mejor los niveles de glucosa en sangre. La hipertensión suele provocar que los riñones no sean capaces de filtrar las proteínas correctamente. En estos casos, se aconsejan un cambio de dieta, un aumento del ejercicio físico y afrontar la vida de manera más saludable.

Podría suceder que, tras las pruebas pertinentes, todo fuera, aparentemente, bien. Un análisis completo de sangre permitiría diagnosticar enfermedades como el cáncer o la leucemia, que presentan este síntoma en sus inicios. La intervención rápida del oncólogo es fundamental para cortar su evolución y evitar un rápido empeoramiento del estado de salud del paciente.

Qué hacer ante este problema

La orina espumosa es un síntoma que puede ser el aviso de que algo va mal en nuestro organismo. Solo el especialista ha de ser el encargado de analizarla, hacer una exploración física y saber interpretar los resultados de ambas pruebas de forma eficiente. De su diagnóstico dependerán tu futuro y las líneas de actuación a llevar a cabo.

En medicina no existen las leyes generales que permiten diagnosticar una enfermedad de manera inmediata. Cada persona tiene unos antecedentes familiares, una historia clínica y un modo de vida distinto. Si has observado que, al miccionar, expulsas orina espumosa, acude a tu médico de cabecera y cuéntale lo que te ocurre. Ganar tiempo es fundamental para poder comenzar a curar cualquier enfermedad que esté avisándote de que algo va mal. Confía en el especialista y piensa que cada caso es distinto. Una vez averiguada la causa del síntoma, comenzará un proceso de curación que, a buen seguro, será exitoso y conseguirá devolverte tu buen estado de salud. Deja de pensar en “orina espumosa tratamientos” y disfruta de la vida.

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