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Para qué sirve la linaza

La linaza es la semilla de la planta del lino. Como su uso es muy popular y está muy extendido, nos podemos preguntar para qué sirve la linaza, cuáles son sus beneficios o qué propiedades curativas pueden resultar útiles. Es muy conocida para aliviar el estreñimiento o perder peso. Pero también contiene otros componentes que les confieren otras propiedades, menos conocidas y muy interesantes.

¿Para qué sirve la linaza?

La linaza, o semillas de lino, se utiliza para el consumo humano. Puedes tomarlas enteras o molidas, en forma de harina. También se consume su aceite y las cápsulas de aceite de linaza como suplementos son muy conocidas.

Por otra parte, se obtiene un aceite industrial, utilizado en cosmética, en la fabricación del linóleo con el que se recubren algunos suelos, en la elaboración de pinturas para telas o en creaciones artísticas. No debemos confundir el aceite industrial, tóxico, con el que es apto para consumo humano.

En qué nos beneficia la linaza

Podemos emplear la linaza para bajar de peso, ya que tiene un efecto diurético, laxante y proporciona sensación de saciedad.

Nos sacia tanto por su contenido en fibra como por la capacidad para absorber gran cantidad de agua.

Los ácidos grasos que contienen, ayudan a los riñones a eliminar el exceso de líquidos y toxinas a través de la orina.

Su fibra consigue que el intestino se mueva con normalidad, con lo que arrastra todos los residuos sin dejar que se acumulen ni formen obstrucciones y previene la formación de hemorroides. Además, colabora en la regeneración de la flora intestinal.

Reduce el colesterol y los triglicéridos en sangre, por lo que contribuye a mejorar la circulación sanguínea y la salud cardíaca, ya que previene de anginas de pecho, ictus o arterioesclerosis.

Además, sus ácidos grasos sirven para que el cuerpo pueda fabricar unos compuestos llamados prostaglandinas, que tienen la tarea de regular la presión arterial.

Al actuar como un antiinflamatorio, se utiliza en el síndrome premenstrual, ya que mitiga algunos de sus síntomas. Asimismo, atenúa los efectos de la menopausia, también por su contenido en estrógenos vegetales. Por esta misma propiedad antiinflamatoria, se emplea en las infecciones urinarias y en las del aparato respiratorio.

Se ha comprobado que disminuyen la concentración de azúcar en sangre, o glucemia, pero utiliza sus semillas molidas. Será muy útil para combatir la diabetes tipo II.

Son excelentes antioxidantes, por su contenido en ácidos grasos y vitamina E, por lo que pueden prevenir ciertos tipos de cáncer, como el de mama o el de colon.

En uso externo, nos ayudan a cuidar cualquier problema que tengamos en la piel, como granos, eccemas o quemaduras, si utilizas su harina para elaborar cataplasmas. También puedes preparar una loción, con la misma proporción de aceite de linaza y agua, para aplicar sobre el cuero cabelludo y frenar la caída del cabello.

Si prefieres incorporarlas a tu dieta habitual, encontrarás muchas recetas que incluyen estas semillas: panes, galletas, zumos o postres, ya que su sabor suave combina muy bien con el de otros alimentos. O bien, puedes emplear su aceite para condimentar ensaladas, en vez de los habituales.

No olvides lo siguiente:

Asegúrate de no ser alérgico a la linaza, puedes realizar pruebas con pequeñas cantidades, para comprobar si las toleras.

Si tomas mucha cantidad, el exceso de fibra puede causar molestias, como vientre hinchado o flatulencias. Y si superas los 30 gramos al día, te expones a sufrir diarreas, con las consecuentes pérdidas de nutrientes por falta de absorción.

Consulta con tu médico si estás en tratamiento por alguna enfermedad, ya que podrían interferir con la absorción de sus principios activos.

Si tienes diabetes, tienes que prestar atención a la concentración de glucemia, para evitar bajadas en picado.

– Aunque sus semillas son seguras y los ácidos grasos se asimilan mejor si tomas linaza molida, esta harina contiene componentes tóxicos que se acumulan en el cuerpo. Por lo que no es conveniente tomarlas durante un tiempo prolongado.

Propiedades de la linaza

Sus propiedades digestivas son las más conocidas. Por su alto contenido en fibra soluble, previene el estreñimiento, calma la gastritis y la acidez del estómago. También se utiliza para calmar las inflamaciones intestinales y en casos de diverticulitis (producción de bolsas en las paredes del intestino grueso e inflamación de las mismas).

Estas semillas tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y ayudan a reducir el colesterol, por su alto contenido en ácidos grasos omega 3.

Pero también se las considera un superalimento, ya que su valor nutricional es elevado, en cuanto a proteínas, grasas saludables, carbohidratos, fibra, vitamina E, niacina, ácido fólico, potasio, calcio, cobre y magnesio.

Sus componentes antibacterianos convierten a estas semillas en una opción excelente para cuidar la piel.

En definitiva, para lo que sirve la linaza, lo más conocido, es su acción ante el sobrepeso. Sin embargo, no podemos perder de vista sus muchos beneficios en otras aplicaciones medicinales.

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