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Pitiriasis Rosada de Gibert: Causas y Tratamiento

La pitiriasis rosada de Gibert es una patología que implica erupciones cutáneas y, en la mayoría de los casos, picor que genera malestar. No es, sin embargo, una enfermedad contagiosa y tampoco es peligrosa para nuestra salud. No se conocen acciones preventivas para evitar la enfermedad y el tratamiento se reduce al alivio de los síntomas, principalmente del picor.

Se trata de una patología que puede afectar a cualquier persona independientemente de su edad, pero que tiene una prevalencia mayor en niños, adolescentes y adultos jóvenes (entre los 10 y los 30 años) de ambos sexos. Tiene un curso limitado de aproximadamente un mes y medio, aunque este intervalo puede variar mucho dependiendo del paciente. Al final, termina desapareciendo por sí sola.

¿Qué es la pitiriasis rosada de Gibert?

La pitiriasis rosada de Gibert es una enfermedad inflamatoria de la piel que causa una erupción muy característica en forma de manchas rosadas. La primera erupción visible, denominada placa heráldica, es ovalada y tiene el borde más inflamado, en forma de anillo. Es la lesión más grande de todas (entre 2 y 10 cm de diámetro) y suele aparecer en el tronco o en los muslos. 

Entre 2 y 21 días más tarde, afloran las erupciones secundarias, denominadas pápulas, que son más pequeñas y se distribuyen por el tronco siguiendo un patrón de “árbol de Navidad”. Esto quiere decir que, considerando nuestra columna vertebral el tronco del árbol, las manchas aparecen dibujando las ramas siguiendo las líneas de tensión de la piel. Las lesiones raramente alcanzan la cara o las partes más distales de las extremidades.

Hay pacientes que experimentan un intenso picor acompañando a la erupción y otros que no sienten molestias. En la mayoría de los casos, sí que existen molestias relacionadas con el picor, pero estas se pueden tratar. Además, algunas personas pueden padecer otros síntomas como dolores de cabeza y dolor articular, pero es poco común y, al igual que los picores, son tratables.

En algunos casos, se ha descrito que las personas afectadas pueden mostrar algunos síntomas incluso antes de que aparezca la placa heráldica como, por ejemplo, malestar general, fiebre, dolor de garganta o inflamación de los ganglios linfáticos. Sin embargo, la mayoría de personas no experimentan ningún síntoma antes de que aparezca la patología.

A pesar de que este es el cuadro clínico más común, pueden aparecer erupciones cutáneas inflamatorias que no siguen estos patrones y que, sin embargo, también son pitiriasis rosada de Gibert. En cualquier caso, el médico o dermatólogo podrá diagnosticarlo.

Causas

Las causas de la pitiriasis rosada de Gibert son desconocidas hasta la fecha, pero se sospecha que podría estar relacionada con una infección vírica por herpesvirus. Muchos de los pacientes afectados por esta patología padecen, además, otras enfermedades de la piel como atopía o dermatitis seborreica. También se baraja que un descenso en la efectividad de nuestro sistema inmune nos pueda hacer más vulnerables.

Tratamiento

Esta enfermedad tiene un curso limitado, por lo que se cura de forma espontánea sin necesidad de ningún tratamiento. De hecho, pocos estudios clínicos demuestran algún beneficio en la aplicación de tratamientos, sino todo lo contrario.

Sin embargo, como muchas veces las erupciones vienen acompañadas de picor intenso, se pueden utilizar fármacos para aliviar los síntomas. Por ejemplo, la toma de antihistamínicos orales o la aplicación de corticoides tópicos reducen el picor y hacen que la enfermedad sea más llevadera.

Otro tipo de tratamiento para la desaparición del picor es la aplicación de radiación UVB de banda estrecha, pero sus resultados son muy limitados, ya que implica un fuerte compromiso por parte del paciente de acudir a todas las sesiones establecidas por el médico y no todos cumplen con ello. Además, su efectividad no ha sido probada al 100 %, pues la mejora de los síntomas puede deberse tanto al tratamiento con radiación UVB como al paso del tiempo, que progresivamente hace desaparecer la patología por sí sola.

Relación con el estrés

De acuerdo con la teoría de que la pitiriasis rosada de Gibert puede estar causada por un virus, un factor de riesgo para contraer dicha enfermedad podría ser el nivel de estrés al que estemos sometidos. Cuando estamos estresados, nuestro sistema inmune se ve resentido y esto puede facilitar la entrada de patógenos en nuestro cuerpo, cosa que en un estado de salud óptimo no ocurriría.

Para que te hagas una idea de cómo el estrés puede contribuir a padecer esta enfermedad, piensa, por ejemplo, en el herpes labial o calentura. Esta patología está causada por un virus con el que muchos de nosotros ya estamos infectados (tiene una prevalencia del 98 % de la población mundial) pero solo nos causará problemas si nuestro sistema inmune se ve deteriorado en un momento puntual. Así, durante periodos de frío seco en los que nuestros labios se agrietan y son vulnerables o cuando estamos sometidos a mucho estrés en el trabajo o por los estudios, aparece con más frecuencia.

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