no comments

Toxoplasmosis – Síntomas y Cómo afecta al Embarazo

¿Qué es la toxoplasmosis?

Es una enfermedad infecciosa causada por el Toxoplasma gondii, un parásito que puede vivir dentro de los seres humanos y de los animales, más comúnmente en los gatos y animales de granja.

La mayoría de los adultos la han padecido (sin síntomas normalmente), es peligroso durante el embarazo ya que puede afectar al feto y llegar a provocar un aborto. Si la mujer ha pasado la enfermedad, ha desarrollado defensas contra ella, de no ser así el médico dictará una serie de medidas para evitar el riesgo de infección.

Síntomas de la toxoplasmosis

La toxoplasmosis se transmite de los animales a los seres humanos, en la gran mayoría de los casos no se presentan síntomas. Esta infección tiene lugar sólo una vez en la vida y a partir de ese momento, se generan anticuerpos que nos vuelven inmunes a una nueva infección. La toxoplasmosis puede ser aguda o crónica, sintomática o asintomática. Cuando hay síntomas son como los de una gripe o mononucleosis, dolor de cabeza, dolores en los músculos, inflamación de los ganglios linfático, inflamación del hígado y bazo…

¿Cómo afecta al embarazo?

Puede afectar gravemente al embarazo, ya que es una infección que atraviesa la placenta. El riesgo de que el feto contraiga la infección es de un 40%, pero es algo que depende mucho del momento en el que se contrae:

Es menos común en el primer trimestre que en el segundo y en éste menos que en el tercero. Es durante los tres primeros meses cuando mayores daños puede ocasionar al bebé.

Cuando el parásito atraviesa la placenta e infecta al bebé provoca lesiones graves en los ojos y en el cerebro, pérdida de la audición, problemas en el aprendizaje e incluso puede llegar a ocasionar la muerte del bebé.

¿Cómo se transmite?

Popularmente se cree que el contagio se produce por estar en contacto con un gato. Para que esto así ocurra deben combinarse dos situaciones:

  • Que el gato contraiga la enfermedad.
  • El peligro estará en las heces del animal contagiado, las cuales deben pasar al menos 24 horas expuestas al medio ambiente para convertirse en un foco infeccioso.

La fuente de contagio más frecuente suele ser la ingesta de carne, frutas y verduras crudas. Un gran porcentaje de la carne que consumimos está contaminada con el protozoo Toxoplasma Gondii. Otra posible vía de infección es la leche cruda, sobre todo la de cabra. El trabajo de la tierra (agricultura o jardinería) es un peligro ya que el parásito habita en estos lares con muchísima frecuencia.

¿Cómo puedo prevenir la toxoplasmosis?

Extremando las medidas de higiene y el contacto con ciertos animales o situaciones de riesgo:

  • Lave y desinfecte superficies y utensilios que se hayan utilizado para preparar la comida.
  • Evite la exposición a las heces de gatos. En el caso de tener gatas en casa, no cambie la arena para gatos usted, que lo haga otra persona.
  • Lávese bien las manos antes y después de cualquier manipulación de alimentos.
  • La carne debe estar siempre bien hecha, tanto en casa como si sale a comer fuera.
  • Tras manipular carne o tocar a un gato, lávese bien las manos.
  • Desinfecte bien las frutas y verduras. De ser posible, hacerlo con lejía aptar para alimentos y luego aclarar bien bajo el chorro de agua.
  • Ponga especial atención a la ingesta de embutidos ahumados y curados.
  • Trabajos de agricultura o jardinería, en estos medios suele habitar frecuentemente el parásito.
  • Limpie y desinfecte regularmente la nevera.

¿Cuál es el tratamiento?

En mujeres embarazadas o lactantes en fase aguda se emplean espiramicina o la combinación de pirimetamina y sulfadiazina (antiparasitarios). En las embarazadas un tratamiento farmacológico a tiempo puede disminuir el riesgo de infección fetal y reducir la gravedad de la enfermedad (En el caso de que se haya transmitido el parásito al feto). En la mayoría de pacientes inmunocompetentes con toxoplasmosis no se requiere tratamiento a no ser que presenten síntomas muy graves.

Escribir Comentario