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Valores Normales de Colesterol

¿Qué es el colesterol?

En este artículo daremos respuesta a una de las preguntas que todos nos hacemos cuando vamos a una revición médica. ¿Cuáles son los valores normales de Colesterol?

El colesterol es un esteroide, una sustancia insoluble en agua parecida a los ácidos grasos. Al pensar en él lo primero que nos viene a la mente es que es algo malo y que debemos evitar. Sin embargo, sabemos que el colesterol es esencial para un correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Esta sustancia forma parte de las membranas de nuestras células, evitando por ejemplo su congelación a temperaturas muy bajas. Además, es uno de los principales componentes de las fibras nerviosas y es usado también por nuestro organismo para fabricar hormonas importantes, como las sexuales o las tiroideas.

El colesterol procede de dos fuentes principales:

Del hígado, que produce todo el colesterol que necesitamos.

El resto lo conseguimos a través de nuestra dieta, sobre todo de aves de corral, embutidos y ciertos aceites como el de coco. Por lo general, estos alimentos contienen también una elevada cantidad de triglicéridos que provocan que nuestro hígado sintetice un exceso de colesterol.

El colesterol malo y el colesterol bueno

El colesterol “malo” o LDL y el “bueno” o HDL en realidad son pequeñas partículas con una envoltura de lípidos. El colesterol se encierra en su interior.

¿Cómo funcionan estas partículas?

Las LDL (de baja densidad) funcionan como una especie de camión de reparto, llevando el colesterol que produce nuestro hígado y el de la dieta a varios destinos en el cuerpo. La cantidad en sangre de este tipo de colesterol debe ser menor a 150 mg/dL.

Las HDL (de alta densidad) actúan más bien como un camión de basura, llevando el exceso de colesterol hacia el hígado para su degradación y eliminación. Por eso es el colesterol bueno. Los valores normales de HDL suelen oscilar entre 40-60 mg/dL. Una cantidad superior podría ser beneficiosa para nuestro organismo.

En cualquier caso, los valores normales de colesterol total deberían ser inferiores a 200 mg/dL. En niños, este valor tendría que estar siempre por debajo de 170 mg/dL. Sin embargo, y debido a un cambio en sus hábitos y un mayor sedentarismo, la hipercolesterolemia (exceso de colesterol en sangre) aparece cada vez a edades más tempranas.

También debemos tener en cuenta los valores de triglicéridos, óptimos por debajo de 150mg/dL. Una cantidad superior aumentaría el nivel del colesterol total.

¿Por qué es importante regular nuestro colesterol?

En condiciones normales, el hígado sintetiza o degrada de forma equilibrada el colesterol en sangre, según las necesidades. Pero si la cantidad de colesterol que tomamos con nuestra dieta es alta, el hígado no puede degradar todo el exceso de partículas LDL y se produce la hipercolesterolemia.

El LDL en exceso forma placas que se depositan en las paredes de las arterias. Estas se hacen cada vez más estrechas y menos flexibles. Aumenta la presión sanguínea y el riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiaca como la isquemia, un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.

Pero la dieta no es la única responsable de un aumento de los valores de colesterol normales en sangre. En algunos casos encontramos factores hereditarios implicados, y la hipercolesterolemia se puede presentar en varios individuos de una misma familia. Hay personas con hasta seis u ocho veces más colesterol de lo normal, debido a que sus células no reconocen el colesterol malo y no pueden eliminarlo. Estos individuos pueden tener un primer ataque cardiaco en la niñez y llegar a morir en la segunda década de la vida.

Un simple análisis de sangre puede determinar fácilmente tus niveles de colesterol. Al igual que otros parámetros, debe medirse en la primera orina de la mañana y en ayunas. Con este examen, los especialistas podrán determinar tus niveles de colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos.

Mantén a raya tu colesterol: mira cómo puedes conseguirlo

Para la mayoría de nosotros controlar nuestros niveles de colesterol depende de nuestros hábitos y nuestra conducta. Así que recuerda:

Haz ejercicio regularmente: la actividad física moderada, por ejemplo, caminar, nadar o correr de manera suave, disminuye el exceso de colesterol malo y aumenta los niveles de colesterol bueno.

Evita el tabaco: fumar disminuye los niveles de HDL y por lo tanto aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cardiaca.

Controla tu dieta: incorpora a tus platos más verduras, legumbres, cereales y hortalizas, ricas en ácidos grasos insaturados y poliinsaturados. Consume mucho aceite de oliva.

En caso de obesidad, diabetes o durante el embarazo, mantén un especial control sobre tus niveles de colesterol ya que sus valores son diferentes a los del resto.

En situaciones extremas, y cuando un cambio de hábitos no da resultado, tu médico podrá optar por un tratamiento, que será diferente dependiendo de los valores de LDL y triglicéridos. Recuerda que en ningún caso deberás tomar medicamentos sin prescripción médica.

La hipercolesterolemia puede llegar a ser una enfermedad silenciosa y sus efectos pueden presentarse de manera repentina. Por eso, adopta hábitos saludables y controla de manera periódica tus niveles de colesterol. Tu corazón te lo agradecerá.

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